
Judit Pino es una experta en cumplimiento normativo, especializada en los últimos años en Prevención de Blanqueo de Capitales y Financiacción del Terrorismo en el sector inmobiliario. Cuenta con una amplia experiencia en distintos sectores, lo que le permite afirmar con confianza que los analistas se convierten “en una especie de detective” para investigar, analizar y enfrentarse a un “segundo mundo que opera fuera de la vista de la mayoría”.
“No es injusta la fama del sector inmobiliario como punto débil de prevención”, asegura la analista, que entiende que los grandes bancos pueden hacer frente a una mayor “inversión y auditorías”. “Por eso herramientas accesibles como Didit pueden ayudar a autónomos y pequeñas empresas”, afirma la analista.
Pregunta: ¿Qué te atrajo del mundo del compliance y la prevención de blanqueo?
Respuesta: Es un sector emocionante, donde cada día es un reto y nunca te aburres. La formación constante es imprescindible, sobre todo con la irrupción de la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Te conviertes en una especie de detective: investigas, analizas y te enfrentas a un “segundo mundo” que opera fuera de la vista de la mayoría. Cada experiencia me ha enriquecido, desde criptomonedas hasta falsificaciones. Si no te actualizas, te quedas atrás.
P: ¿Cómo ha cambiado tu visión sobre el compliance desde tus inicios?
Muchísimo. Dentro de una empresa, el área de compliance suele verse como el “poli malo”, el que pone freno a los objetivos comerciales. En banca, el control es mucho más estricto por las multas y el impacto reputacional. En inmobiliario, la regulación está aumentando y eso exige más profesionales del compliance y recursos, lo que puede llevar a que deleguen estas tareas a terceros.
P: ¿Qué diferencia al sector inmobiliario en materia de cumplimiento?
R: La diferencia principal es la capacidad de inversión en tecnología y auditorías internas. Un banco puede permitirse herramientas avanzadas y auditorías internas; un autónomo o una pequeña inmobiliaria, no. Con el reglamento único AML y la 6ª Directiva AMLD6, todos tendrán que ponerse al día, pero la adaptación será muy desigual.
P: ¿Es justa la fama del inmobiliario como punto débil en la prevención del blanqueo?
R: No lo es. El problema es que no se dan suficientes herramientas ni apoyo a los pequeños operadores. Si se exige el mismo nivel de cumplimiento, deberían ofrecerse ayudas o subvenciones. Si no, el sector acabará monopolizado por grandes fondos y los autónomos quedarán relegados a trabajar para ellos.
P: ¿Está creciendo la conciencia del cumplimiento en el sector?
R: Sin duda. Con la llegada de la nueva directiva y el endurecimiento del reglamento los autónomos y pequeñas empresas van cogiendo más conciencia y de este modo quedan obligados a estar a la altura.
P: ¿Qué importancia tienen los procesos y la tecnología en la adaptación normativa?
R: Son clave. Cada cambio normativo implica rediseñar alertas y aplicaciones. Lo ideal es que las herramientas se integren perfectamente con los sistemas del cliente y se adapten a sus necesidades. Pero no siempre hay presupuesto para ello, así que se termina trabajando con soluciones parciales o “parches”. Es fundamental hacer pruebas exhaustivas y que los proveedores tecnológicos se involucren en el día a día del cliente. En el caso de autónomos o pequeños operadores la solución puede ser herramientas como Didit.
P: ¿Ha cambiado la relevancia de los procesos de verificación de identidad?
R: Mucho. Con las reservas de inmuebles vía online, donde muchos autónomos no entienden la importancia real de estos procesos tanto online como offline y ven el compliance como un obstáculo. Falta cultura de cumplimiento, conocimientos y recursos para pequeñas empresas del sector inmobiliario o autónomos independientes, por eso herramientas como Didit les puede ayudar. En grandes empresas la situación es diferente.
P: ¿Qué opinas sobre la tokenización y las plataformas cripto en inmobiliario?
R: Son una oportunidad para el sector, pero también un riesgo para el blanqueo de capitales. La nueva normativa busca regular estos modelos para aumentar la seguridad, aunque el exceso de regulación puede complicar la operativa. La identificación del cliente sigue siendo esencial, más allá de la digitalización.
P: ¿Cómo se coordina la prevención del fraude entre equipos internos y externos?
R: A través de controles internos, denuncias internas y externas, requerimientos y colaboración con autoridades. El trabajo de compliance es fundamental para evitar que personas inocentes se vean afectadas por fraudes o usurpación de identidad. Necesitamos más concienciación, especialmente para los pequeños operadores.
P: ¿Qué perspectivas ves para el futuro del compliance en inmobiliario?
A: La diligencia debida será mucho más exhaustiva y se valorará tanto el análisis cuantitativo como cualitativo. Harán falta profesionales con experiencia y visión global. La tendencia es hacia la concentración: los grandes sobrevivirán y los pequeños tendrán que adaptarse o me temo que irán desapareciendo. El sector será más global, digital y exigente.
